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Como en un cuento de hadas,
llegaste a mi vida
y no noté‚ que en ella estabas,
hasta sentir, que te quería!
mis ojos, en ti se fijaron!
tu corazón, sus puertas me abría!
mi pobre corazón, se hizo pedazos!
al ver como el tuyo, latía...
¿y con dos corazones rotos,
dime, que haremos vida mía?
tu entonces decías: pues que tal si los unimos,
y hacemos, toda una vida! |
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