|
Cántame, niña,
cántame,
que resuenan las campanas
de los ángeles,
cuando tu, cantas tan bien...
que se oye el agua
que el río trae...
y resuena en tu piel...
que tu cara
es resonancia,
una rosa fresca y abierta
que resucita al alba.
Que tu cara
es un río de plata
que cuando ella suena,
mi pasión se desata,
y mi corazón por la mañana
igual que el ruiseñor,
todavía canta...
todavía canta... |
|