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Nubes blancas y grises, Cielo baja!
yo no quiero, imposibles sueños
estrellas tan altas, tan altas...
que brillan tan poco y tan lejos...
yo no quiero, ni luna blanca!
ni la brillante luz de sus luceros
ni el ardiente sol de la mañana
¿de que me sirve el dulce amor de Venus?
si mi alma ya está enamorada
desde hace ya mucho tiempo...
¿de que me sirven pues las palabras?
si es solo a ella a quien yo quiero...
si tan solo un beso, una sola caricia suya basta...
...para saber que es ella el único faro del cielo! |
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